Ni sentido ni explicación. Según informa el Evening Chronicle, el Newcastle va a empezar a cobrar por entrevistar a sus jugadores. Que no, que no es broma. El fútbol parece que se ha cansado de tratar como auténticos monigotes a sus aficionados y ahora empieza con los medios de comunicación, quienes, al fin y al cabo, son meros intermediarios entre jugadores y espectadores.
No es la primera ofensa, ni será la última que reciben los medios de comunicación por parte del mundo futbolístico. En España, la LFP prohibió el acceso a las radios a los estadios a menos que pagaran un canon bastante cuestionable desde el punto de vista jurídico, al caminar al filo de la frontera del derecho a la información.
No acabo de entender del todo los motivos que llevan al Newcastle a desarrollar esta nueva estrategia de comunicación, pero estoy convencido de que los medios no van a pasar por el aro. El Newcastle no es un equipo puntero de la Premier League y acabará siendo víctima de su propia trampa, porque clubes de prestigio como el Manchester United, el Chelsea o el Arsenal no van a continuar su línea de comunicación y terminará quedándose solo ante el peligro. Solo y con la prensa en su contra, sobre todo porque no es la primera (ni será la última) falta de respeto del Newcastle a los medios.