domingo, 8 de septiembre de 2013

A relaxing cup of café con leche

Al final... Tokio. La favorita se llevó los Juegos. Ni la mejor candidatura ni la mejor presentación, pero los Juegos se marcharon a Japón. ¿Por qué? Es algo que hay que plantearse seriamente; creo que la candidatura de Madrid 2020 tiene que hacer una seria reflexión sobre lo que ha ocurrido porque se puede entender la victoria de Tokio, pero no así la derrota de Madrid. Y menos de una forma tan abrumadora.

Madrid no pasó el corte. ¿Por qué? ¿Qué vota el COI? ¿Qué vió en Estambul? ¿Qué puede aportar Estambul al COI para que se haya igualado con respecto a Madrid? ¿Sabemos lo que hay que hacer para conseguir los Juegos? No sabemos nada; se trata de casi una lotería en la que ciudades como París se han cansado de jugar. Los galos se han quedado varias veces a las puertas... al igual que Madrid. Pero si la capital lo quiere volver a intentar, primero toca reflexionar.

España es el país que más competiciones deportivas internacionales ha organizado en los últimos diez años. Mundiales y Europeos de todo tipo de deportes han recorrido la Península a modo de aval para unos Juegos que no se han quedado en Madrid. ¿Por qué? ¿Se organizaron mal? ¿Salieron mal? No, pero no es algo que tenga en cuenta el COI.

¿Madrid cuenta con éxitos deportivos que le avalen? Sí. Pero tampoco es algo en lo que piense el COI... La Comisión de Evaluación vió los grandes escenarios que albergarían los Juegos, muy avanzados, fue recibida por deportistas internacionales... pero tampoco se valora. Está claro que Barcelona contó en su día con el gran apoyo de Juan Antonio Samaranch, entonces Presidente del COI. Hoy, eso no vale.

Basta ya de intentos que no van a ningún lado. España, y ya no hablo sólo de Madrid, no va a albergar más veces unos Juegos Olímpicos. Madrid tiene sentido, como decía la la presentación de la capital, pero el COI no. Madrid es la ciudad ideal para acoger unos Juegos, con una organización en un radio de 10 kilómetros, con un aeropuerto cercano,unos hoteles a un precio asequible, unos transportes difícilmente mejorables... pero tiene un problema: está en España. A nivel mundial, un país perdido de la mano de Dios, sin peso político ni económico... Es un punto en el que se debería reflexionar detenidamente. Por suerte, quedan aún más de dos años para tomar la decisión sobre una posible candidatura para 2024... aunque espero que sea no. Basta ya de sueños que sabemos que no se pueden cumplir.

Doraemon se llevó los Juegos a Tokio, pero siempre nos quedará nuestra "relaxing cup of café con leche".

lunes, 2 de septiembre de 2013

91 millones

Cifras oficiales. No entraré en el porqué de estos números y no los reales, que son unos cuantos más, entre otras cosas porque no creo que sea demasiado complicado de adivinar. Pero el caso es que terminó, por fin, el culebrón del verano.
 
Hablar de Real Madrid o de Florentino Pérez durante el periodo veraniego sólo es sinónimo de una larga negociación que termina siempre igual: con un pastizal encima de la mesa. Para bien o para mal, pero pastizal al fin y al cabo.
 
Pero el caso es que Florentino ya se puede colgar a una nueva medalla; ya tiene un nuevo 'crack' para su colección. Uno que, por supuesto, siempre soñaba con vestir la camiseta del Real Madrid (aunque en este caso parezca que de verdad era así). Sin embargo deja escapar a uno de esos jugadores que hacen magia con el balón, uno de esos por lo que, al estilo de Zidane (mejorando lo presente), merecía pagar la entrada para ver jugar. Se marcha Mesut Özil, aunque pocos en su sano juicio habrían rechazado una oferta así: 50 millones (45+5 en variables), una de las mayores ventas que ha realizado el club blanco.
 
A mi modo entender, quien falla en la operación es el propio jugador. No se puede decir que el germano se retira de la élite del fútbol mundial, pero se marcha a un club de segunda fila, a un equipo que es garantía de no ganar títulos. Bien lo saben los Henry, Cesc y compañía, que tuvieron que reclamar una salida para poder levantar un trofeo.
 
Pero en el mundo del fútbol, el dinero es poderoso y eso bien lo sabe el padre de Özil, a bien mánager del jugador. Cada vez que el astro alemán hacía tres buenos partidos, que los hacía, corría a los despachos de Concha Espina para reclamar un aumento de sueldo. Pero nadie lo veía aparecer por allí cuando el '10' desaparecía durante algunos encuentros, algo también habitual en él. Era un jugador irregular, al estilo Guti. Un maestro con el balón... cuando quería.

Quedan 5 días...

... para que Madrid cumpla un sueño. Un sueño que se lleva persiguiendo desde los Juegos de 2012. Aquellos fueron a parar a Londres y los de 2016 a Río, pero Madrid sigue albergando la ilusión de conseguir unas Olimpiadas.

Menos de una semana y, sin embargo, una eternidad para que llegue el día. 7 de septiembre, Buenos Aires. A las 22:30 horas, según ha establecido el COI. Una fecha y una hora que quedará clavada en la memoria de todos. Para bien o para mal, como ya pasó con Singapur y con Copenhague, ciudades que también están en el bagaje de Madrid 2020. Y es que uno de los puntos a favor de la candidatura de Madrid es la experiencia, que le ha servido para mejorar cada apuesta.

La candidatura de Madrid 2016 iba a la par que la anterior. Algunas pequeñas mejoras para un proyecto que era muy bueno pero que quedaba obsoleto de cara al 2020. Por eso tocaba remodelar algunos aspectos, apostar por un proyecto llamativo, con un gran Estadio y con dos puntos de referencia: la Plaza de las Ventas y la Caja Mágica. La primera será techada con una cubierta de cristal para que se celebre el campeonato de baloncesto, para así además dejar el gran Palacio de Deportes al voleibol. La Caja Mágica, escenario del Master 1000 de Madrid, dará cabida al tenis en unas instalaciones que mejoran cada año.

Otro factor es el apoyo popular. España está volcada con Madrid 2020, pese a los varapalos que se ha llevado en 2012 y 2016. El país sueña con unos Juegos como los de Barcelona 92, que pongan a Madrid en el panorama mundial y que abran una puerta a una pequeña recuperación económica. Si hablamos de Madrid 2020 no sólo estamos hablando de deporte, sino que nos referimos a un verdadero escaparate que se debe aprovechar, como lo hizo en su día Barcelona o como lo ha hecho Londres. Hay ejemplos muy claros de cómo organizar unos Juegos de forma admirable y también de cómo no hacerlo, como fue el caso de Atlanta.

Pero aún no se puede pensar en hacer rentable la inversión, sino en hacerla realidad. La candidatura, esta vez sí, va a estar muy bien apoyada en Buenos Aires por representantes de todo nuestro deporte. Pau Gasol encabezará un despliegue que cuenta con nombres como Mireia Belmonte o Teresa Perales, pero en el que no podrán estar Iker Casillas, Cristiano Ronaldo o Rafa Nadal, por motivos de agenda. El caso del mallorquín es particular, porque podría estar en Buenos Aires a última hora, pero sólo si queda eliminado del US Open. Aún así, todos ellos tendrán el corazón en un puño cuando oigan aquella frase que termina con "a la ville de...".