Tenía de blanco hasta el apellido. El capitán, el eterno '7' del Real Madrid, un número que heredó con orgullo de Emilio Butragueño, se despide después de 16 años en la primera plantilla y más de 20 en la disciplina blanca. Raúl se marcha con un palmarés de seis Ligas (1995, 1997, 2001, 2003, 2007 y 2008), cuatro Supercopas de España (1997, 2001, 2003 y 2008), tres Copas de Europa (1998, 2000 y 2002), una Supercopa de Europa (2002) y dos Copas Intercontinentales (1998 y 2002).Jorge Valdano quiso que debutase en el estadio de La Romareda el 29 de octubre de 1994, realizando un gran partido, aunque no llegase a marcar. El destino quiso que en el mismo estadio jugase su último partido vestido de blanco. Fue el pasado 24 de abril, cuando se lesionó sobre el césped zaragozano y sus lágrimas en el banquillo hacían prever lo que finalmente se confirmó: se perdía lo que quedaba de temporada y esa tarde había marcado su último gol con el 7 del Madrid a la espalda.
Desde su debut demostró el amor por los colores, la garra, el pundonor y el liderazgo. Se hizo con la capitanía tras la marcha de Fernando Hierro en 2002, pero ya antes hacía las veces de 'mandamás' en el vestuario. El Ferrari, como le llamaba Hierro, ha ido superando todos los récords vestido de blanco, siendo actualmente el jugador que más veces ha jugado con el Real Madrid y el que más goles ha marcado, superando incluso a un mito como Alfredo Di Stéfano.
Raúl era un jugador que, sin ser el mejor en ninguna especialidad, se convirtió en el mejor futbolista del Madrid y, durante mucho tiempo, de la selección española. En más de un centenar de ocasiones (102) vistió la elástica roja, sólo superado por Iker Casillas y Andoni Zubizarreta, aunque no consiguió ser miembro de esa selección campeona de Europa y del mundo. Eso sí, nadie le quita el haber participado en tres mundiales y dos eurocopas y el hecho de que, de momento, sea el máximo goleador de la historia de la Roja.
Todos sus éxitos merecen un homenaje, aunque casi se marcha del fútbol español por la puerta de atrás. Siempre ha sido un jugador muy criticado, sobre todo a raíz del punto de inflexión de su carrera con la destitución de Vicente del Bosque como entrenador del Madrid, que coincidió con su peor momento como futbolista. Además, una lesión en 2005 hizo caer un poco más al 7. El capitán resurgió en 2007 y 2008, siendo uno de los protagonistas de los dos títulos ganados por el equipo blanco en esos años. Sin embargo, eso no fue suficiente para que Luis Aragonés le volviese a convocar para jugar con la selección española.
Con el adiós del capitán, sumado al de Guti, se cierra un ciclo en el equipo blanco en el que se recuperaron los máximos éxitos continentales. De hecho, el único que aún puede decir que es campeón de Europa con el Madrid en ese vestuario es Iker Casillas (que ganó la Champions League en 2000 y 2002). También se cierra el ciclo de la cantera, que contaba con el estandarte de los dos capitanes y que ahora estará únicamente representado por el portero de Móstoles.








