lunes, 26 de julio de 2010

El 7 dice adiós

Tenía de blanco hasta el apellido. El capitán, el eterno '7' del Real Madrid, un número que heredó con orgullo de Emilio Butragueño, se despide después de 16 años en la primera plantilla y más de 20 en la disciplina blanca. Raúl se marcha con un palmarés de seis Ligas (1995, 1997, 2001, 2003, 2007 y 2008), cuatro Supercopas de España (1997, 2001, 2003 y 2008), tres Copas de Europa (1998, 2000 y 2002), una Supercopa de Europa (2002) y dos Copas Intercontinentales (1998 y 2002).

Jorge Valdano quiso que debutase en el estadio de La Romareda el 29 de octubre de 1994, realizando un gran partido, aunque no llegase a marcar. El destino quiso que en el mismo estadio jugase su último partido vestido de blanco. Fue el pasado 24 de abril, cuando se lesionó sobre el césped zaragozano y sus lágrimas en el banquillo hacían prever lo que finalmente se confirmó: se perdía lo que quedaba de temporada y esa tarde había marcado su último gol con el 7 del Madrid a la espalda.

Desde su debut demostró el amor por los colores, la garra, el pundonor y el liderazgo. Se hizo con la capitanía tras la marcha de Fernando Hierro en 2002, pero ya antes hacía las veces de 'mandamás' en el vestuario. El Ferrari, como le llamaba Hierro, ha ido superando todos los récords vestido de blanco, siendo actualmente el jugador que más veces ha jugado con el Real Madrid y el que más goles ha marcado, superando incluso a un mito como Alfredo Di Stéfano.

Raúl era un jugador que, sin ser el mejor en ninguna especialidad, se convirtió en el mejor futbolista del Madrid y, durante mucho tiempo, de la selección española. En más de un centenar de ocasiones (102) vistió la elástica roja, sólo superado por Iker Casillas y Andoni Zubizarreta, aunque no consiguió ser miembro de esa selección campeona de Europa y del mundo. Eso sí, nadie le quita el haber participado en tres mundiales y dos eurocopas y el hecho de que, de momento, sea el máximo goleador de la historia de la Roja.

Todos sus éxitos merecen un homenaje, aunque casi se marcha del fútbol español por la puerta de atrás. Siempre ha sido un jugador muy criticado, sobre todo a raíz del punto de inflexión de su carrera con la destitución de Vicente del Bosque como entrenador del Madrid, que coincidió con su peor momento como futbolista. Además, una lesión en 2005 hizo caer un poco más al 7. El capitán resurgió en 2007 y 2008, siendo uno de los protagonistas de los dos títulos ganados por el equipo blanco en esos años. Sin embargo, eso no fue suficiente para que Luis Aragonés le volviese a convocar para jugar con la selección española.

Con el adiós del capitán, sumado al de Guti, se cierra un ciclo en el equipo blanco en el que se recuperaron los máximos éxitos continentales. De hecho, el único que aún puede decir que es campeón de Europa con el Madrid en ese vestuario es Iker Casillas (que ganó la Champions League en 2000 y 2002). También se cierra el ciclo de la cantera, que contaba con el estandarte de los dos capitanes y que ahora estará únicamente representado por el portero de Móstoles.

viernes, 23 de julio de 2010

Nos dieron copa por liebre

Tenía que haber gato encerrado. Tan bonito no podía ser. Y es que no hemos podido ver de cerca la Copa del Mundo. Bueno, verla la hemos visto, pero no la verdadera. Iker Casillas levantó en el Soccer City de Johannesburgo un trofeo que luego no llegó a España. Se quedó por el camino, permaneció en Sudáfrica y ya está de nuevo en la sede de la FIFA en Zúrich.

Todos creímos que la copa que estábamos viendo era la verdadera, pero no. Fue una réplica la que cogió el avión junto con los jugadores y regresó a España. Las calles de Madrid se inundaron de gente para ver a los campeones y al trofeo, pero no contaban con que no era real lo que veían. Eso sí, pese a enterarnos tiempo más tarde, nadie nos quitará el ánimo ni la alegría de considerarnos campeones del mundo.

Y como campeones merecemos ver la copa; la de verdad. Como campeones debemos tenerla en posesión durante nuestra vigencia. Sin embargo, la FIFA nos niega ese derecho. Y a nosotros igual que a tantos otros países que fueron campeones. Desde que se cambió la forma del trofeo, ningún país ha cruzado sus fronteras con la copa verdadera, algo que no tiene demasiado sentido. Ya quedaron atrás los tiempos en los que las medidas de seguridad no podían custodiar correctamente el trofeo; en los días que corren, ningún perro se lo encontrará en el jardín de su casa, ni será vendido en el mercado negro. Ya han cambiado mucho las cosas y los campeones merecen tener el trofeo durante cuatro años.

viernes, 16 de julio de 2010

Cambio de política... al fin

Fichar a los mejores futbolistas del mundo es lo que quieren todos los equipos, pero eso conlleva gastarse mucho dinero. Por tanto, hay que optar por otras opciones y tirar de cantera y fichar apuestas de futuro. Di María, Khedira, Pedro León y, sobre todo, Sergio Canales. Los cuatro fichajes de este año del Real Madrid (aún falta por confirmar el de Khedira) son jóvenes, aunque ya curtidos en mil batallas, tienen mucha proyección y no tienen mala pinta.

Se pueden torcer, por supuesto que sí, pero es complicado que eso pase con Mourinho en el banquillo. Él era la estrella de este año; el fichaje del portugués para el banquillo será el único gran desembolso que realice el equipo blanco este verano, salvo que 'Mou' se ponga caprichoso con Maicon y haya que aflojar el dinero.

Pero de momento no tiene pinta. El luso ha dicho que va a confiar en la cantera y ya hay ocho promesas entrenando bajo sus órdenes. Son innumerables los jugadores salidos del Castilla que acaban triunfando en otros equipos porque en el Madrid no tienen sitio y 'Mou' quiere que esto se acabe de una vez. El que valga de verdad, de blanco, y el que no tendrá su salida del club, pero no antes sin haber dispuesto de su oportunidad.

Acaba de terminar el Mundial y ya tengo ganas de que comience la Liga. Sólo por ver el espectáculo de José Mourinho quiero que esto comience. Confío mucho en el portugués, creo que puede hacer grandes cosas en este equipo, siempre y cuando le dejen tiempo, porque puede que el primer año no se haga con las riendas del equipo totalmente. Espero que le dejen trabajar.

La fiesta de la selección

lunes, 12 de julio de 2010

Oh, capitán, mi capitán

Porque te lo mereces. Simplemente eso. Tus lágrimas decían todo lo que habías sufrido durante todo el campeonato. Ya te vimos llorar cuando ganaste la novena Copa de Europa con el Madrid; y lo hiciste a lo grande, con dos paradas en el último minuto, después de que César se lesionara y tuvieras que saltar al césped. Y lo hacías después de estar más de cuatro meses en el banquillo.

Y ahora has vuelto a demostrar quién eres: el mejor portero del mundo. Al principio del Mundial muchos opinaban que no debías ser tú quién ocupara la portería. Que tenían que ser otros, a los que habían marcado menos goles esta temporada. Pero otros no habrían aguantado la presión de la misma forma, ni hubieran soportado las voces en contra, ni hubieran parado penaltis decisivos. O quizás sí lo hubiesen hecho, pero no con la misma humildad.

Cuando paraste el penalti decisivo ante Paraguay no te echaste flores. "El mérito es de mi compañero Pepe Reina" decías. Y puede que te dijera dónde lo podría tirar Cardozo, pero tú te tenías que acordar en ese momento y tú lo tenías que parar. El mérito es tuyo, capitán.

Y tus lágrimas tras el partido hablaban de tu humildad. Cuando marcaba el gol Iniesta tú lo veías desde tu portería y no conseguías evitar las lágrimas. Aquello que siempre habías querido estaba a tan solo tres minutos de cumplirse. Todo lo que se había comentado durante estas últimas semanas pasaba por tu cabeza y la presión se evaporaba en un momento.

Antes ya habías parado un mano a mano a Robben. Cuando toda España pensaba que iba a llegar el primer gol holandés, ahí estabas tú para tocar lo justo el balón con el pie y mandarlo a córner. La mejor parada en el mejor momento, algo sólo digno del mejor portero del mundo.

Con el pitido final, te pudo la emoción al recordar a tu familia. Aquellos que siempre te han apoyado, sobre todo en estos últimos días. Tus padres, tu hermano... y tu novia, que fue brutalmente criticada durante el Mundial y a la que no pudiste evitar besar en directo, delante de toda España.

Capitán, eres portero, el mejor, y persona, también de las mejores. Qué grande eres, Iker.

viernes, 9 de julio de 2010

Esta vez no es un sueño

Bahamontes, Ocaña, Indurain, Contador, Santana, Gimeno, Bruguera, Sánchez Vicario, Conchita Martínez, Rafa Nadal, Fermín Cacho, Martín Fiz, Abel Antón, Marta Domínguez, Pau Gasol, José Manuel Calderón, Fernando Martín, Manel Estiarte, Jesús Rollán, Jesús Carballo, Gervasio Deferr, Raúl... y ahora la selección española de fútbol. Son muchas razones por las que sentirse orgulloso de ser español.

Disfrutamos como niños... y también por los niños. Porque hubo lugares en donde no se pudo ver el partido, no porque no quisieran, sino porque no les dejaron. Pero en fin, allá ellos y cada uno con su tontería.

Porque nosotros queremos soñar, queremos seguir soñando con la imagen de Iker Casillas levantando la Copa del Mundo. Que sí, que es cierto, que puede ocurrir. Que hemos pasado los cuartos de final. También las semifinales. Y que estamos a escasas horas de jugar el partido más importante de nuestra historia... y lo vamos a ganar. Por lo menos eso ha dicho el pulpo Paul y últimamente parece que lo que dice se cumple.

Pero no creo que España gane por lo que pueda decir un pulpo. (Discúlpeme usted, señor cefalópodo). 'La Roja' es muy superior a Holanda. Basta sólo comparar hombre por hombre, pero como empecemos a mirar los dos equipos como bloque, los tulipanes quedan prácticamente en ridículo. España llega crecida, viene de hacer un gran partido ante Alemania y sabe que es su momento para hacer historia. Pero de verdad.

El gol de Torres, a partir del domingo, dejará de ser tal y será uno más. Y el de Zarra casi quedará en el olvido. Ya no habrá más fallos de Cardeñosa, ni cantadas de Zubizarreta, ni robos de Al-Ghandour. Ya no. Esta vez, España será campeona.

miércoles, 7 de julio de 2010

Cita con la historia

Hace dos años, España ganaba a Alemania la final de la Eurocopa y entraba en la historia del fútbol continental. Este miércoles, 'la Roja' tendrá que hacer lo mismo para jugar su primera final mundialista.
Llevamos toda la vida esperando un partido como el de este miércoles. España juega las semifinales de un Mundial, las segundas de su historia (la primera vez que se podrá ver por televisión). Y lo hace ante un rival digno como Alemania, un conjunto fuerte, rocoso y que ha demostrado que no está en semifinales por casualidad.

Los germanos debutaron asustando, con un 4-0 ante Australia que hacía presagiar lo que acabó sucediendo. Más tarde, una derrota con polémica ante Serbia les volvía a poner los pies en el suelo, pero con la llegada de las eliminatorias, los hombres de Low arrasaron a la Inglaterra de Capello y la Argentina de Maradona.

Alemania ha ido creciendo según pasaban las jornadas del Mundial, mientras que España ha permanecido estancada. Un mal comienzo ante Suiza sembró unas dudas que se confirmaron con la victoria por sólo 2-0 ante Honduras. Con Chile y Portugal, 'la Roja' creció algo más, pero no acabó de convencer y en los fatídicos cuartos de final se ganó con muchísimo sufrimiento a Paraguay.

Pero este miércoles tiene que ser diferente. España lleva dos años jugando muy bien al fútbol y no se puede ir del Mundial sin hacer un buen partido de verdad. Por eso, los aficionados esperan que Villa, Casillas y compañía vuelvan a desplegar el juego con el que se ganó la Eurocopa.

Y para eso es necesario que vuelva Torres. El de Fuenlabrada ha estado desconocido durante todo el Mundial, pero tampoco apareció en la Eurocopa, hasta que marcó aquel gol en la final el Pratter de Viena. Pese a la insistencia de la prensa en su suplencia, Del Bosque volverá a contar con él en el once titular, aunque todo apunta a que será la última oportunidad que tendrá el jugador del Liverpool.

domingo, 4 de julio de 2010

Respeto, por favor

60 años. Se dice pronto. Pero ya han pasado. España volverá a jugar unas semifinales de un Mundial. San Iker volvió a aparecerse sobre un partido de la selección española y lo acercó hacia la historia. El de Móstoles paró un penalti cuando más lo necesitaba España. De haber marcado ese gol, Paraguay se habría cerrado atrás y habría sido realmente complicado conseguir el empate. Pero Reina le dijo "vete a tu izquierda", allí fue Iker y el balón de Cardoso también.

Y como el fútbol es como es, en la siguiente jugada, cometen un penalti sobre Villa que acaba fallando (no sin polémica) Xabi Alonso. El árbitro, guatemalteco él, mandó repetir el primer penalti de Alonso, el que marcó, sin que ningún jugador español entrase dentro del área descaradamente. Eso sí, tenía ganas de llamar la atención y de llevarse su parte de protagonismo. Por suerte, Villa hizo justicia en el 83 y marcó el único gol del partido.

Ahora entiendo que Chilavert dijera antes del partido que era "el peor árbitro de la historia de Guatemala". La verdad, desconozco la historia del arbitraje guatemalteco pero el amigo Batres se quedó a gusto con su actuación. Porque después del penalti fallado por Xabi se comió uno tremendo de Justo Villar sobre Cesc; una pena máxima que habría supuesto la expulsión del cancerbero.

¿Y todavía termina el partido y oigo decir al seleccionador paraguayo que espera que la FIFA les pida perdón por el árbitro? ¿Pero qué clase de broma es ésta? Señores, un poco de respeto, que estamos hablando de la selección española. Que ahora sí se puede sacar pecho, que estamos hablando de la actual campeona de Europa y semifinalista mundial. Que estoy seguro de que el señor Martino no pediría excusas a la FIFA si se hubiera enfrentado a Argentina. Un poco de respeto, por favor.

Y hablando de Argentina... lo siento, pero tengo que decirlo. Era previsible. La primera vez que la albiceleste se enfrentara a un equipo de verdad se daría de bruces con la realidad del fútbol. Messi no puede tirar él solo de una selección y no puede conseguir un Mundial si no ve la portería rival. Maradona se estampó, como todos imaginábamos que iba a ocurrir, y sólo espero que alguien de la AFA tenga cabeza y lo cesen de su puesto.

Y de paso... que le tapen la boca. Que una persona famosa por marcar un gol por la mano no es quien para decir que España pasó a cuartos de final gracias al árbitro.

sábado, 3 de julio de 2010

Paraguay, última parada

Una vez más, llegan los cuartos de final. La fase maldita para la selección española, que sólo logró pasarla en 1950. 60 años después, España quiere hacer historia y volver a jugar unas semifinales. Para ello, hay que ganar a Paraguay.

Parece un rival fácil, pero hay que tener mucho cuidado con las confianzas. La última vez que estuvimos en unos cuartos también éramos favoritos y caímos estrepitosamente con Corea del Sur, ayudada por un árbitro egipcio. Pero nos confiamos y luego pasó lo que pasó. En los penaltis nos volvimos a España con cabeza mirando al suelo.

Ahora no debe ocurrir lo mismo. España es muy superior al conjunto paraguayo, pero lo tiene que demostrar en el campo. Para ello, Del Bosque contará con el mismo once que ganó a Portugal. Finalmente, será Torres el que forme en la delantera junto con David Villa; y no será Llorente el que le acompañe, aunque lo mereciera en octavos de final.

Lo mejor de todo es que ya hemos aprendido la lección. Ayer podíamos ver cómo Ghana causaba muchísimos problemas a Uruguay, estando a punto de quedarse fuera. De hecho, lo mereció, pero el fútbol es injusto por naturaleza: muy bonito, pero injusto. Uruguay ya pagó su pena, un penalti, una expulsión y perder a su 9 para las semifinales. Y Ghana tuvo la opción de marcar ese gol en el minuto 121, pero lo mandó a las nubes. Tuvo las primeras semifinales africanas en sus botas, pero el balón no entró... y lo pagó en la tanda final.

jueves, 1 de julio de 2010

Federer inca la rodilla

Tenía que pasar alguna vez. Tras muchísimos años en la élite del tenis mundial, Roger Federer ha caído hasta el número 3 del mundo. El suizo llevaba desde el 10 de noviembre de 2003 debatiéndose entre los dos primeros puestos del tenis mundial (sobre todo a la cabeza de la clasificación), pero algún día tenía que dejar de ganar.

Pero no se olviden que estamos hablando del mejor jugador que ha visto la historia del tenis. Roger Federer. Quédense con ese nombre, si es que no lo tienen ya en la cabeza, porque va a quedar marcado en el tenis mundial. Es suizo, lleva 16 torneos de Grand Slam a sus espaldas y 68 títulos ATP. ¿Qué menos que un poco de respeto? Me niego en rotundo a escuchar una sola crítica en su contra, porque ha dejado muchos momentos para recordar.

He oído muchas veces decir que Federer no suda, que no corre, que no se esfuerza... No, señores. Sabe jugar al tenis. Es, simplemente, el mejor. Y el hecho de que haya perdido dos partidos sobre hierba este año (sólo había perdido un partido sobre esta superficie desde 2002) no quiere decir que deba retirarse, ni que ya no valga para jugar al tenis. Es más, estoy seguro de que recuperará el número 2 del mundo antes de fin de año y que, más que posiblemente, vuelva a liderar algún día el ranking ATP.