Estaba claro que la bomba iba a acabar explotando, pero nadie contaba con que sería tan pronto. Pese a las quejas de la gran mayoría de tenistas de la ATP, los organizadores del Mutua Madrid Open decidieron cambiar la pista de tierra habitual por una más innovadora, más rápida, con otra composición... ah, sí... y azul.
Desde que se cambiara el formato del torneo en 2009, se venía hablando mucho de que se podía convertir en el quinto 'Grand Slam' de la temporada y que podría hasta llegar a robarle esa importancia que siempre ha tenido Roland Garros, uno de los mayores espectáculos tenísticos. Sin embargo, en sólo cuatro ediciones del torneo sobre tierra batida han tirado por tierra (nunca mejor dicho) todas las esperanzas. ¿Cómo? Muy sencillo, sólo hay que seguir estos sencillos pasos si lo que se pretende es arruinar un torneo.
1. No cuides a los tenistas. El mayor orgullo de un torneo debe ser que todos los tenistas del mundo deseen acudir para levantar el trofeo y tú debes hacer todo lo posible para que eso se haga realidad. Sin embargo, el Mutua Madrid Open se preocupa antes por la televisión. Así, podemos ver a modelos ejerciendo de recogepelotas y una pista de tierra azul.
2. No hagas caso de las indicaciones de los expertos. No hay nadie que sabe más del mundo del tenis que los que se dedican a ello los 365 días del año. Los tenistas venían diciendo desde hace mucho tiempo que la idea de cambiar la pista del Mutua Madrid Open no era buena, pero nadie les hizo caso.
3. Destroza a tu principal embajador. Madrid tiene la suerte de que el mejor tenista de la historia sobre tierra batida es español y puede venir a jugar al torneo. Sin embargo, en vez de darle todas las facilidades para que Nadal se convierta en el mejor embajador del torneo y de la ciudad, lo que hacen desde la organización es ponerle tantas dificultades como para que asegure que no vuelve.
4. Pon a parte del público en contra. El tenis es un deporte de tradición y siempre los recogepelotas han sido niños, normalmente juveniles que entienden el juego y conocen los tiempos y las formas. Sin embargo, en Madrid decidieron poner modelos para realizar el trabajo, aunque sólo en los horarios de 'prime time' de la televisión. Me parece bien, háganlo si quieren, pero asegúrense antes de que las modelos realizarán el trabajo con la misma efectividad que los chavales, ya que saben que el feminismo se decantará en contra, como ya lo hizo.
5. Pon el torneo en un lugar de difícil acceso. Cuando el torneo se disputaba sobre cemento, se jugaba en el Telefónica Arena, pero con el paso a la tierra llegó también la famosa 'Caja Mágica'. Espectacular, la verdad, no sólo arquitectónicamente hablando sino en cuanto a instalaciones. Sin embargo, la sitúan en un lugar alejado de la ciudad, en un barrio conflictivo, sin un metro cercano y donde todo el mundo tiene que acudir con su vehículo (al módico precio de 10€ de parking).
6. Vende las entradas a unos precios escandalosos. Lo primero que tienes que hacer es creer que tu torneo será el mejor del año, por lo que los precios de las entradas deben ser acordes al caché. Las entradas más baratas para presenciar las finales de este año cuestan 86€ (y además, hay que comprarlas en un 'pack' en el que se incluye otra entrada para acudir a otra jornada de competición, con su pago correspondiente, por supuesto).
7. Ten un público impresentable. Mucho nos quejamos en España del público de Roland Garros, pero nos tenemos que mirar el ombligo. El público de Madrid, desde el punto de vista tenístico, es impresentable. Los espectadores se creen que están presenciando un partido de fútbol y su comportamiento en los partidos entre un español y un extranjero se asemeja al del Fondo Sur del Bernabéu en pleno partido. Si el público madrileño quiere ver un gran torneo lo primero que tiene que hacer es respetar a los tenistas, no levantarse de sus asientos durante los puntos y disfrutar del espectáculo.
Y no me llamen oportunista. No escribo ahora este artículo ahora sólo porque Rafa Nadal haya sido eliminado, sino porque se están cargando el torneo. El español ya ha dicho que no vuelve si no cambia la pista y, mientras escribía estas líneas, Novak Djokovic también ha amenazado con ello. Don Manuel Santana, en su mano está la decisión.



