9 SEPTIEMBRE 2010
No quiero subirme al carro del caballo ganador. Ni mucho menos. Sólo quiero que quede constancia de que así no vamos a llegar a ningún sitio. Desde el primer partido, desde la derrota ante Francia vengo demandando la dimisión de Scariolo. Y también lo hacía después de cada victoria de la selección. No es un entrenador digno de un equipo como éste y pretendo demostrar por qué.
1. No supo defender la última jugada ante Serbia. Faltan 28 segundos para que acabe el partido. Empate y España cuenta con un margen de una falta personal para entrar en el bonus. Scariolo tiene ante sí dos opciones: ¿hacemos falta o no? Dice que no… y jugamos a defender un empate que no nos conduce a la final. No es una filosofía de un equipo ganador, jugar a empatar en baloncesto no sirve de nada y te puede pasar lo que finalmente pasó. Que Teodosic se sacó un tiro desde Belgrado que entró y nos manda para casa. Bueno, es cierto que aún queda tiempo de reacción… 3 segundos. Pero de haber hecho falta quizás Serbia se habría puesto 2 arriba, pero el balón habría sido nuestro y los 25 segundos de posesión también.
2. No supo hacer una jugada para ganar el partido. Hay que atacar. Vamos 3 puntos abajo y quedan 3 segundos de partido. Difícil, pero se puede hacer. Hay que buscar un triple para empatar y Garbajosa ha sido el que ha estado más acertado en este ámbito. Scariolo hace bien en buscarle, pero no se le puede dar el balón a la primera de cambio. Jorge no es el más habilidoso del equipo precisamente, pero, sin embargo, Scariolo le da el balón. Jorge se lía y la pierde… España eliminada. ¿Por qué no se le dio el balón a Navarro? ¿O a Rudy? A jugadores que son capaces de irse de su defensor en un segundo y que le den después el balón a Jorge para que enceste cuando esté solo.
3. Para llevar jugadores como ‘toalleros’, mejor déjalos en casa. Víctor Claver y Fernando San Emeterio han sido meras comparsas. En los partidos preparatorios jugaban como el resto, pero cuando ha llegado el Mundial Scariolo se ha olvidado de ellos. ¿Y para qué los lleva? Un equipo lo forman 12 jugadores y si decides que sólo 10 deben disputar minutos los estás cargando demasiado y su cansancio lo puedes pagar al final del campeonato. Todos sabemos que hay jugadores que son más titulares que otros (se podría decir así), pero una cosa es esa y otra que no cuentes con ellos para nada.
4. Si un jugador está en estado de gracia, mejor no le saques de la pista. Sergio Llull fue uno de los protagonistas del partido ante Serbia. Fue el mejor de los bases españoles, sobre todo porque Ricky Rubio ha estado escondido durante todo el campeonato. Y el de Mahón lo demostró lo bueno que es cuando se le necesitó. Ricky hizo su cuarta falta personal (innecesaria) a falta de 5:46 para el final. Llull entra para sustituirle con 6 abajo en el marcador y revoluciona el partido. Está enorme el jugador del Madrid, pero Scariolo decide sentarle cuando ha dejado a España con 2 abajo y posesión. Entra Ricky… y la lía.
5. No ha sabido explotar a Marc. Faltaba Pau y lo íbamos a pagar en la pintura. Eso ya lo sabíamos, pero ahí estaba su hermano Marc para llevar la voz cantante del grupo. Sin embargo, Scariolo no ordenaba mandar balones al poste bajo y Marc se hacía poco a poco más pequeño en ataque. Si con Pau en la pista, el balón siempre tiene que pasar por sus manos, ¿por qué no se juega igual si no está él? Es cierto que Marc no tiene el potencial de Pau, pero sigue siendo un NBA que sabe jugar bajo el aro.
6. Tendrá la poca vergüenza de no dimitir. Este pecado va por adelantado. De momento, Scariolo no sólo no ha dimitido nada más terminar el partido, sino que ha defendido su actuación en el Mundial. Después de ser campeones del mundo, ahora estamos peleando por ser quintos. Pero él se va a sentar en el banquillo hasta que le echen. Y como a Pepe Sáez le cae bien pues no va a hacer lo mismo que hizo con Pepu.
7. Es italiano. Suena feo, pero es así. El hecho de no ser un entrenador español le resta mucho mérito. No soy el único al que no le gusta que un técnico extranjero dirija a la selección española… porque para algo es española. Además, gracias a los micrófonos que le ha instalado La Sexta durante los partidos de preparación, le hemos podido oír cómo se dirigía a los jugadores. Mezclando español con italiano y con inglés. Incluso llegando a preguntar a su segundo “¿cómo se dice segundo?”.
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